lunes, 12 de diciembre de 2011

¡Libérate de las quejas!

Hoy en el programa NEUDC de RNE, en mi sección Positiva-Mente he hablado con Pepa Fernández de la posibilidad de vivir una vida sin quejas. ¡¡Sí, te aseguro que es posible!! Solo tienes que saber cómo hacerlo.

Las quejas son una manera muy improductiva de funcionar, ¡vamos que no sirven para gran cosa! solo para bloquearnos, para que nos sintamos mal, para provocar mal humor, frustración y resentimiento... Y también para conseguir resultar muy molestos a los demás. ¡A nadie le gusta tener un quejica al lado!. Pero además, cuando es uno mismo el que se queja, tampoco lo pasa nada bien… Y en muchas ocasiones, se utiliza la queja como una forma de llamar la atención del otro, de entregarse al victimismo y puede salir muy rentable, para muchas personas.
Es lo que se conoce como el Síndrome de Calimero. Que no es otra cosa que la tendencia a lamentarse por todo y de todos. Y esta tendencia se sustenta en una visión catastrófica de la vida, que perpetúa la idea de que si algo puede salir mal saldrá mal y, desde luego, la culpa es de otro. Suele suceder que los expertos en lamentaciones también son expertos en “escaqueos”.
Para algunas personas la queja constituye la única manera de controlar su entorno, de conseguir que los demás les presten algo de atención o de conseguir escabullirse de sus responsabilidades en el trabajo, en casa, etc. Porque si el quejica utiliza su tiempo diciendo que no puede hacer algo, que tiene mucho trabajo, que las cosas son muy difíciles…, al final alguien acabará haciendo las cosas por él.

Para otras muchas, es una manera de no hacer nada, ¿has visto a alguien que consiga algo quejándose?, ¿solo quejándose? Es una manera de no implicarse con el cambio, de mantenerse en su zona de confort para que el cambio lo hagan otros y las responsabilidades también las asuman otros.

Ahora bien, ¿qué hacemos cuando algo no nos gusta… resignarnos? ¡Está claro que no!. Si algo no te gusta cámbialo!.

Eso sí. Ten presente que hay cosas que se pueden cambiar y otras que no. Y hay cosas que dependen de ti y otras que no. Cuando algo dependa de ti y lo puedas cambiar, ¡hazlo, de inmediato!, pero no te quejes. Es decir, en vez de quejarte, se trata de que emprendas una acción productiva para cambiar lo que no te gusta. Sin embargo, si algo no depende de ti o no se puede cambiar, ¿para qué te quejas? ¿Vas a conseguir algo quejándote? Está claro que no, pues entonces, ¿no será mejor aceptar lo que ocurre y dirigir tu energía hacia otra cosa?

Pero, ¿qué hacer cuando se trata de algo que hace alguien y que te molesta? En ese caso, su cambio de comportamiento tampoco depende de nosotros, pero sí podemos convertir nuestra queja en una petición y esperar que el cambio se produzca y si no se produce, pues entonces tendremos que decidir si eso que nos molesta, nos molesta tanto como para no convivir con ello o lo podemos relativizar...

Y ¿cuando algo va realmente mal, cuando estás descontento con lo que tienes o cuando tu situación no es buena, por ejemplo si estás enfermo? ¿También entonces puedes dejar de quejarte? Te lo aseguro, también entonces.

En ese caso, prueba algo que no falla… Consiste en dejar de quejarse por lo que te falta, por lo que has perdido o por lo que no te gusta y empezar a agradecer lo que tienes. Para conseguir agradecer lo que uno tiene ayuda mucho preguntarse si sería lo mismo si no lo tuviésemos, aunque nos estemos quejando porque no nos gusta. Por ejemplo, en lugar de quejarte por tu sueldo, puedes agradecer tener un trabajo y pregúntate si sería lo mismo si no lo tuvieses. ¡Ojo, que esto no es incompatible con cambiar o mejorar lo que se pueda cambiar o mejorar!.
Conviene que practiques mucho esta estrategia porque con demasiada frecuencia olvidamos lo que tenemos y siempre queremos más… Y siempre queremos más, porque no valoramos lo que tenemos. Y solo nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo perdemos. Y eso no puede seguir siendo así…

Te sugiero una última cosa para dejar de ser tan quejica…
Convierte los inconvenientes en ventajas. Empéñate cada día en sacar la parte buena de las cosas, en descubrir qué es lo que puedes sacar de positivo de algo que no te gusta. Pregúntate, ¿para qué me puede servir lo que estoy viviendo aunque no me guste?
Eso es lo que los psicólogos llamamos optimismo inteligente. Que es precisamente la manera de sacar provecho o de sacar partido a las cosas que nos pasan fijándonos en las ventajas en vez de en los inconvenientes. Es una manera de ver las posibilidades no los impedimentos. Y te aseguro que merece la pena!!

Finalmente, te sugiero que si tienes un quejica cerca, procures prestarle la menor atención posible cuando se queje. Después, pídele que proponga alternativas para solucionar el motivo de su queja. Quiero decir, pregúntale qué se puede hacer para solucionar lo que no le gusta. Y si no aporta nada, retírale tu atención… Al menos así, no enturbiará tu espacio.

Te resumo mis consejos de hoy para que puedas disfrutar de una vida sin quejas…

1.Si algo no te gusta, CÁMBIALO. Convierte las quejas en ACCIONES PRODUCTIVAS

2.Convierte las quejas que diriges a los demás en PETICIONES DE CAMBIO de comportamiento.

3.En vez de quejarte por lo que te falta o por lo que perdiste, AGRADECE lo que tienes.

4.EMPÉÑATE en sacar la parte positiva de cada situación, por muy mala que parezca, seguro que puedes sacar algo bueno de ella.

5.IGNORA las quejas de los demás y ayúdales a BUSCAR SOLUCIONES


Y disfruta del camino!! (lGa) :))

El valle del juguete

El pasado fin de semana estuve en Ibi y en Onil (Alicante) con el equipo de NEUDC de RNE, en lo que se conoce como el valle del juguete porque es allí donde se concentra el mayor número de fabricantes de juguetes de España, con motivo de la campaña “Un juguete, una ilusión” de la Fundación Crecer Jugando y RNE.

Lo cierto es que me lo pasé en grande y me sentí como en casa porque nos trataron maravillosamente bien. Doy las gracias especialmente a Alberto Azcona, de la Fundación Crecer Jugando, a José Antonio Pastor, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes y a Enrique Martínez responsable de la Campaña “un juguete una ilusión” de Rne.

Nos alojamos en Ibi, en el www.hoteldeljuguete.com, un maravilloso hotel que está pensado para el disfrute de grandes y pequeños. Lo digo porque cada rincón del hotel está lleno de fotografías que recuerdan juguetes pasados y actuales y cada habitación está decorada y/o adornada con juguetes distintos. Además, lo que hace especial a este hotel es su gente, sus empleados. Todo el equipo es tan amable y servicial, tan cariñoso y alegre y tan profesional... que da gusto! Lola, su directora y Dani el jefe de recepción, nos tuvieron como reyes y reinas.

A mi, tuvieron el detalle de alojarme en la habitación del Bebé Glotón, nada más y nada menos que el primer muñeco lactante fabricado por Berjuan. Digo que tuvieron el detalle de alojarme allí, pero también tuvieron el detalle de dejarme varios modelos de muñeco y todos sus complementos (el top de amamantamiento, la cunita del bebé de cartón duro reciclable, la almohada especial de lactancia para favorecer la mejor postura para alimentar al muñeco, la mochila portabebé para transportarlo o darle de comer en cualquier lugar…) para que pudiese probar con detenimiento su funcionamiento.

que al principio me llamó la atención que hubiesen creado un muñeco lactante, o más bien tendría que decir, un muñeco que pretende inculcar la importancia de la lactancia como alimentación natural. Una idea loable, que además, está avalada por la Federación Española de la Lactancia y por UNICEF, así que, bien merecía una oportunidad.

Vencidas mis primeras reticencias me dispuse a probarlo y observé que efectivamente el muñeco emula la lactancia materna bastante bien si acercas su boca a cualquiera de las dos flores del top. En ese momento me dí cuenta de la cantidad de posibilidades que tenía ese muñeco y ese top…
Al ser un top que uno puede ponerse, puede ser usado de forma indistinta por un niño o por una niña por lo que no solo se les inculca a los pequeños la importancia de la lactancia materna sino que se les enseña a jugar con ello y también pueden hacerlo los niños, no solo las niñas… con un simple gesto, ¡solo tienen que ponerse el top!. Pensé… ¡qué buena manera de romper con los roles sexistas tan arraigados y empezar a enseñar a todos los niños (niños y niñas sin distinción) que la lactancia es algo natural! Y así se lo dije a Cesar Bernabeu, el responsable de Berjuan que tuvo la amabilidad de escuchar mis sugerencias y de regalarme un Bebé Glotón que me llevé con mucha ilusión.

Fomentar la lactancia materna es una propuesta que lleva ya varios años cogiendo fuerza en España porque se sabe que es la mejor manera de alimentar a un bebé, ya que favorece un crecimiento saludable y les dota de mejores defensas frente a las enfermedades, de hecho es tal su importancia, que ya existen seis bancos de leche materna en España. Uno de ellos, el del hospital 12 de Octubre de Madrid, recoge las donaciones desinteresadas de distintas mamás que se solidarizan con otras que no tienen leche, donando la suya para que las primeras puedan amamantar a sus bebés (muchos de ellos prematuros) con leche natural.
Qué duda cabe que aunque quizá al principio a algunos pueda parecerles extraño un muñeco lactante, el beneficio que a medio y largo plazo puede ofrecer este muñeco en cuanto a educación en valores como la lactancia natural y el intercambio y complemento de roles entre hombres y mujeres, justificaría sobradamente su utilización.

Se trata solamente de abrir un poquito más nuestra mente y dejarnos sorprender…

sábado, 3 de diciembre de 2011

Volar sin miedo

Hoy hemos tratado en mi sección Positiva-Mente del programa NEUDC de RNE, el tema del miedo a volar porque volar es una de las actividades que más aprensión y nerviosismo genera. Sabemos que 1 de cada 5 personas siente miedo cuando vuela y 1 de cada 10 no coge nunca este medio de transporte. Pero también, sabemos que aunque no se tenga miedo a volar, lo que más asusta durante el vuelo, son las turbulencias, los ruidos que hace el avión y la posibilidad de que el avión se caiga.


Y esas cosas son las que más se temen porque mucha gente no sabe como explicárselas. Y ahí es cuando aparece el miedo. Porque el miedo se alimenta de la falta de información. Y a falta de datos reales, la imaginación se desborda mostrándonos todas las posibles desgracias que podrían suceder, con imágenes atemorizantes, que lógicamente son falsas, pero que nos creemos totalmente en momentos de miedo y nerviosismo.


Cuando se producen situaciones complicadas, como las turbulencias es cuando el cerebro necesita una explicación y una información correcta. Y normalmente cuando la tiene, deja de contarse mentiras y deja de alarmarse innecesariamente. El problema es que la mayor parte de las veces, no tiene esa información... Y empiezan a formarse las ideas catastróficas que son las que nos llevan a sentir pánico.


Para neutralizar una idea catastrófica, primero tenemos que darnos la información correcta sobre el comportamiento del avión. Por ejemplo, sobre el tema ruidos, has de saber que los ruidos que se producen en un avión son absolutamente normales durante el despegue y el aterrizaje. Se deben a los flaps y slats que son unos mecanismos que hay en las alas que se abren y se cierran para facilitar el despegue y el aterrizaje. También hace bastante ruido el tren de aterrizaje cuando se pliega y se despliega.


Otro tema, que da mucho miedo es que se caiga el avión… Pues bien, tienes que saber que el avión no se cae así de fácil. Es el medio de transporte más seguro. Tiene dos motores, pero podría volar con uno. Aunque se averiasen los dos motores el avión no caería a plomo, como a veces, hemos visto en las películas, sino que iría planeando como una hoja.


Con respecto al tema de las turbulencias, tienes que saber que un avión de pasaje está preparado para aguantar la fuerza de un huracán y un 50% más. Es decir, que una turbulencia por fuerte que sea no va a tumbar al avión.


Sí, ya sé que a veces, cuando las turbulencias son muy intensas la gente se asusta muchísimo y no puede evitar sentir miedo. Pero no se trata de evitar el miedo sino de manejarlo. La información real sobre el comportamiento del avión nos va a ayudar mucho a no elucubrar cosas que no tienen por qué suceder. Y esa información nos ayuda a tranquilizarnos porque cuando nos mintamos, lo desmontaremos recordándonos la información que ya conocemos. Es decir, que si te empiezas a atemorizar diciéndote: “esto se va a caer”, quiero que te contestes: “no es verdad, ya sé que el avión está preparado para aguantar esto y mucho más”


Después, tenemos que calmarnos, y lo vamos a hacer respirando despacio y dándonos instrucciones tranquilizadoras: “no pasa nada”, “todo irá bien”, “voy a estar tranquila”, etc. Se trata de que cambiemos nuestro discurso mental negativo por otro más positivo y qué visualicemos un desenlace positivo.


Lo bueno de las autoafirmaciones positivas y de la visualización es que funcionan igual tanto si te crees lo que te dices, como si no. Lo importante es que tu mente esté ocupada en cosas positivas. Las palabras tienen valor de verdad y el poder de crear imágenes en nuestra mente, de modo que pueden calmarnos o inquietarnos. Y podemos elegir decirnos cosas que nos calmen o que nos angustien.


Así de sencillo. Mientras mantengas la calma con mensajes positivos, respirando despacio y centrando la atención en algo que te distraiga… mantendrás el control sobre ti misma y neutralizarás los pensamientos catastróficos. Recuerda que antes, ya te has dado la información correcta, así que ahora toca ceder el control de la nave al piloto…Es decir, que aceptes de una vez por todas que tú no llevas el avión.


Recuerdo un paciente que lo pasaba fatal volando hasta que por fin un día aceptó, que efectivamente, él no podía hacer nada para evitar que el avión se estrellase o llegase a su destino… porque él no conducía el avión… Y en ese momento, empezó a relajarse…


Así que ya sabes, si te repites la información correcta, respiras con calma, asumes que tú no pilotas el avión, utilizas un discurso positivo y te distraes con otra cosa… te aseguro que al menos, te sentirás mucho mejor…


Te recuerdo las estrategias que te ayudarán:


1.DATE INFORMACIÓN CORRECTA cuando te asalte el miedo.

2.CAMBIA TU DISCURSO ATEMORIZANTE por MENSAJES POSITIVOS DE CALMA

3.RESPIRA DESPACIO y VISUALIZA UN FINAL FELIZ

4.CEDE EL CONTROL DEL AVIÓN AL PILOTO, acepta que tú no pilotas el avión

5.DISTRÁETE CON OTRA COSA


Y buen viaje!!!