GESTIÓN DEL TIEMPO.
Cada vez más gente se queja de no tener tiempo, de que al día le faltan horas. Parece como si el tiempo del que disponemos no fuese suficiente para hacer todo lo que se supone que tenemos que hacer. No obstante, TODOS disponemos del mismo tiempo: 24h al día o 1440 minutos, parece mucho, verdad, pero no a todo el mundo le cunde igual.
Hoy vamos a hacer una primera aproximación a la gestión del tiempo, de modo general. Otro día os enseñaré como gestionar de forma eficaz a los distintos ladrones de tiempo o cronófagos como Internet, el email, las redes sociales, el teléfono, la tv, etc.
¿Por qué es importante?
Obtenemos más rendimiento con menos esfuerzo.
Obtenemos mejores resultados, con menos fatiga y eso se traduce en mayor éxito personal y profesional y un mayor nivel de bienestar biopsicosocial.
¿Qué tenemos qué hacer?
1. Identificar en qué invertimos o perdemos el tiempo (igual que hacemos con el dinero si queremos ahorrar)
- Ladrones de tiempo
- Interrupciones.
- Internet
- Redes Sociales
- TV
- Teléfono
2. Trampas en el control del tiempo
- Perfeccionismo = procrastinación
- Pereza = procrastinación
- No saber decir NO
- No poner límites al trabajo
¿Cómo lo hacemos?
Utiliza las 4 P:
- PLANIFICAR: “Qué quiero hacer”. Definir objetivos
- PROGRAMAR: “Cuando y cómo lo hago”
- PRIORIZAR: “En qué orden lo hago”
- PRACTICAR
1. PLANIFICAR las tareas. Primero lo primero. Utilizamos la matriz de eficacia para diferenciar lo importante de lo urgente.
URGENTE NO URGENTE
IMPORTANTE ¡Hazlo Ya! ¡Agéndalo!
NO IMPORTANTE ¡Delégalo! ¡Elimínalo de tu agenda!
2. PROGRAMAR.
Asigna a cada actividad un tiempo limitado (si no establecemos un tiempo limitado para cada tarea ocuparemos todo el tiempo disponible: Ley de Parkinson.
y trabaja en unidades de tiempo operativo sin interrupciones (30 min.)
Optimiza cada minuto. Nada de interrupciones. Ley de eficacia: el tiempo que requiere una tarea crece en proporción al número de veces que la hemos interrumpido y reanudado.
3. PRIORIZAR.
Comienza siempre por lo importe
No te saltes nunca tu planificación
Trabaja en modo UNITAREA.
Acaba lo que empiezas.
4. PRACTICAR.
Para instaurar hábitos productivos hay que PRACTICAR. Hazlo todos los días.
¡¡FELICÍTATE por tus logros cada día!! ;))
Es la psicóloga con más prestigio en España. Ha sido galardonada con varios premios de periodismo por su labor de divulgación. Con su persuasivo estilo de entrenamiento único ayuda a cientos de personas a sentirse bien, conseguir sus objetivos y mejorar su vida. Muchos de sus clientes son presentadores de televisión, músicos, actores, empresarios y políticos. Sus libros de crecimiento personal son material indispensable para mejorar tus competencias y alcanzar el éxito.
sábado, 15 de abril de 2017
Psicóloga Especialista en Psicología clínica, psicóloga experta en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL. Conferenciante y escritora.
Ha sido galardona en tres ocasiones con el premio de periodismo a la mejor labor de divulgación de la Psicología en los medios de comunicación y cuenta con el diploma de psicóloga divulgadora.
martes, 21 de marzo de 2017
La gestión de las emociones
La gestión de emociones es tan importante
porque es lo que determina nuestra actuación futura para enfrentar eficazmente
los contratiempos con los que nos encontramos a lo largo de la vida. Por
ejemplo, gestionar mal una emoción puede dar al traste con una entrevista de
trabajo. Pero, además, la gestión emocional también nos ayuda a estar más
sanos.
Las personas que se “tragan” sus emociones, que no saben
identificarlas o expresarlas, sufren problemas de salud de gravedad variable,
desde úlceras de estómago hasta problemas cardíacos.
Son los problemas psicosomáticos, de los
cuáles seguro que has oído hablar. Se trata de enfermedades cuya causa se
encuentra en el mundo emocional. Y estas enfermedades psicosomáticas, suponen un
coste enorme en gasto sanitario. Por eso, si aprendiésemos desde pequeños
inteligencia emocional, es decir, saber qué hacer con nuestras emociones y cómo
entenderlas, se ahorraría mucho coste a muchos niveles y se obtendría un gran
beneficio.
Para que te hagas una idea, la gestión de
las emociones es la base de la famosa Inteligencia Emocional, que es precisamente
el conjunto de habilidades que nos permite identificar, aceptar y expresar
correctamente nuestras emociones.
Hoy voy a darte unas pautas básicas
para empezar a utilizarla.
Muchas personas no
han aprendido a expresar, reconocer, ni permitirse las emociones y por eso les
da vergüenza hacerlo. Piensan que si lo hacen su imagen social va a quedar
dañada o que los demás les van a percibir como más vulnerables. Pero es justo
todo lo contrario. Cuando alguien sabe gestionar sus emociones resulta mucho
más atractivo. Es la base del liderazgo.
¿Cómo empezamos a
gestionar las emociones?
Primero, sabiendo reconocerlas. Es decir, hay que estar pendientes de lo que
sentimos y ponerle un nombre. “Estoy
triste”, por ejemplo. Después, hay que darse permiso para sentir lo que se
sienta, sea positivo o negativo, rabia, miedo, alegría, etc. Todas las
emociones tienen una función. Si negamos lo que sentimos, tratamos de
esconderlo o lo rechazamos se vuelve más fuerte. Y se cronifica. Hay que
decirse: “me siento triste, no pasa nada,
voy a darme permiso para sentirme así, sólo es una emoción más, no muerde”.
Eso te permitirá dejar de temerlas y controlarlas.
Después, hay que ponerle palabras a las emociones.
Es decir, tienes que nombrarlas. Saber como se llama cada una. Para eso hay que
utilizar muchos nombres diferentes, también adjetivos que las definan bien y
adverbios de cantidad para valorarlas. Por ejemplo: “Estoy especialmente triste o me siento bastante desilusionado…”
Este ejercicio te resultará muy útil para saber
hasta dónde te afecta algo y sobretodo qué lo que te afecta.
Lo siguiente será, hablar de lo que sientes en
primera persona. Sin culpar a nadie. Las emociones son tuyas. Tú eres la
responsable de tus emociones, así que si quieres aprender a gestionarlas tienes
que hacerte cargo de ellas. Utiliza frases del tipo: Yo me siento…, en lugar de Él
me hace sentir…
Esta estrategia no sólo te conecta contigo, sino
que además, te permite independizarte
de la influencia de los demás. Porque cuando piensas que el otro es el
responsable de lo que tú sientes, estás en sus manos!! Parece que si el otro no
deja de hacer lo que hace, tú no podrás dejar de sentirte como te sientes y eso
es mentira. Tú eres la única responsable de tus emociones. Tu decides cómo te
quieres sentir.
Fíjate, si asumes tus
emociones y le comunicas al otro lo que te ha molestado sin esperar a que la
cosa se complique, no solo se facilita el diálogo y la resolución del
conflicto, sino que además, tú ejerces el control real sobre lo que sientes y
no culpas a nadie.
Y así, vas soltando poco a poco la molestia y no haces
una montaña de un grano de arena.
Y finalmente, para gestionar bien tus emociones, tienes
que felicitarte
cuando lo consigas y recrearte en la sensación positiva que te queda
cuando expresas como te sientes.
Ventilar las emociones
cada día, igual que lo hacemos con nuestra casa te dará una increíble sensación
de bienestar y te sentirás renovada.
Recomendaciones:
1. RECONOCE TUS EMOCIONES Y DATE
PERMISO PARA SENTIRLAS. Las positivas y las negativas. Todas tienen una
función. Así tendrás más control sobre ellas y dejarás de temerlas.
2. HABLA EN PRIMERA PERSONA. Tus
emociones son tuyas. Así que no culpabilices a nadie por tenerlas. Utiliza
frases del tipo: Yo me siento…
3. AYÚDATE CON EL LENGUAJE.
Utiliza adjetivos y adverbios de cantidad. Por ejemplo: Me siento muy, algo,
bastante… ALEGRE, TRISTE, ENFADADO. Así te ayudarás a medir lo que sientes.
4. COMPARTE TUS EMOCIONES CUANTO
ANTES. No esperes a que la cosa se complique. Si estás molesto, mejor
expresarlo antes de estar más enfadado.
5. FELICITATE cuando lo hayas
conseguido y RECRÉATE en la SENSACIÓN POSITIVA que te queda una vez que has
EXPRESADO lo que sientes.
Y recuerda que para conseguir buenos resultados tienes que practicar.
Psicóloga Especialista en Psicología clínica, psicóloga experta en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL. Conferenciante y escritora.
Ha sido galardona en tres ocasiones con el premio de periodismo a la mejor labor de divulgación de la Psicología en los medios de comunicación y cuenta con el diploma de psicóloga divulgadora.
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