sábado, 3 de diciembre de 2011

Volar sin miedo

Hoy hemos tratado en mi sección Positiva-Mente del programa NEUDC de RNE, el tema del miedo a volar porque volar es una de las actividades que más aprensión y nerviosismo genera. Sabemos que 1 de cada 5 personas siente miedo cuando vuela y 1 de cada 10 no coge nunca este medio de transporte. Pero también, sabemos que aunque no se tenga miedo a volar, lo que más asusta durante el vuelo, son las turbulencias, los ruidos que hace el avión y la posibilidad de que el avión se caiga.


Y esas cosas son las que más se temen porque mucha gente no sabe como explicárselas. Y ahí es cuando aparece el miedo. Porque el miedo se alimenta de la falta de información. Y a falta de datos reales, la imaginación se desborda mostrándonos todas las posibles desgracias que podrían suceder, con imágenes atemorizantes, que lógicamente son falsas, pero que nos creemos totalmente en momentos de miedo y nerviosismo.


Cuando se producen situaciones complicadas, como las turbulencias es cuando el cerebro necesita una explicación y una información correcta. Y normalmente cuando la tiene, deja de contarse mentiras y deja de alarmarse innecesariamente. El problema es que la mayor parte de las veces, no tiene esa información... Y empiezan a formarse las ideas catastróficas que son las que nos llevan a sentir pánico.


Para neutralizar una idea catastrófica, primero tenemos que darnos la información correcta sobre el comportamiento del avión. Por ejemplo, sobre el tema ruidos, has de saber que los ruidos que se producen en un avión son absolutamente normales durante el despegue y el aterrizaje. Se deben a los flaps y slats que son unos mecanismos que hay en las alas que se abren y se cierran para facilitar el despegue y el aterrizaje. También hace bastante ruido el tren de aterrizaje cuando se pliega y se despliega.


Otro tema, que da mucho miedo es que se caiga el avión… Pues bien, tienes que saber que el avión no se cae así de fácil. Es el medio de transporte más seguro. Tiene dos motores, pero podría volar con uno. Aunque se averiasen los dos motores el avión no caería a plomo, como a veces, hemos visto en las películas, sino que iría planeando como una hoja.


Con respecto al tema de las turbulencias, tienes que saber que un avión de pasaje está preparado para aguantar la fuerza de un huracán y un 50% más. Es decir, que una turbulencia por fuerte que sea no va a tumbar al avión.


Sí, ya sé que a veces, cuando las turbulencias son muy intensas la gente se asusta muchísimo y no puede evitar sentir miedo. Pero no se trata de evitar el miedo sino de manejarlo. La información real sobre el comportamiento del avión nos va a ayudar mucho a no elucubrar cosas que no tienen por qué suceder. Y esa información nos ayuda a tranquilizarnos porque cuando nos mintamos, lo desmontaremos recordándonos la información que ya conocemos. Es decir, que si te empiezas a atemorizar diciéndote: “esto se va a caer”, quiero que te contestes: “no es verdad, ya sé que el avión está preparado para aguantar esto y mucho más”


Después, tenemos que calmarnos, y lo vamos a hacer respirando despacio y dándonos instrucciones tranquilizadoras: “no pasa nada”, “todo irá bien”, “voy a estar tranquila”, etc. Se trata de que cambiemos nuestro discurso mental negativo por otro más positivo y qué visualicemos un desenlace positivo.


Lo bueno de las autoafirmaciones positivas y de la visualización es que funcionan igual tanto si te crees lo que te dices, como si no. Lo importante es que tu mente esté ocupada en cosas positivas. Las palabras tienen valor de verdad y el poder de crear imágenes en nuestra mente, de modo que pueden calmarnos o inquietarnos. Y podemos elegir decirnos cosas que nos calmen o que nos angustien.


Así de sencillo. Mientras mantengas la calma con mensajes positivos, respirando despacio y centrando la atención en algo que te distraiga… mantendrás el control sobre ti misma y neutralizarás los pensamientos catastróficos. Recuerda que antes, ya te has dado la información correcta, así que ahora toca ceder el control de la nave al piloto…Es decir, que aceptes de una vez por todas que tú no llevas el avión.


Recuerdo un paciente que lo pasaba fatal volando hasta que por fin un día aceptó, que efectivamente, él no podía hacer nada para evitar que el avión se estrellase o llegase a su destino… porque él no conducía el avión… Y en ese momento, empezó a relajarse…


Así que ya sabes, si te repites la información correcta, respiras con calma, asumes que tú no pilotas el avión, utilizas un discurso positivo y te distraes con otra cosa… te aseguro que al menos, te sentirás mucho mejor…


Te recuerdo las estrategias que te ayudarán:


1.DATE INFORMACIÓN CORRECTA cuando te asalte el miedo.

2.CAMBIA TU DISCURSO ATEMORIZANTE por MENSAJES POSITIVOS DE CALMA

3.RESPIRA DESPACIO y VISUALIZA UN FINAL FELIZ

4.CEDE EL CONTROL DEL AVIÓN AL PILOTO, acepta que tú no pilotas el avión

5.DISTRÁETE CON OTRA COSA


Y buen viaje!!!