sábado, 15 de abril de 2017

GESTIÓN DEL TIEMPO.

Cada vez más gente se queja de no tener tiempo, de que al día le faltan horas. Parece como si el tiempo del que disponemos no fuese suficiente para hacer todo lo que se supone que tenemos que hacer. No obstante, TODOS disponemos del mismo tiempo: 24h al día o 1440 minutos, parece mucho, verdad, pero no a todo el mundo le cunde igual.

Hoy vamos a hacer una primera aproximación a la gestión del tiempo, de modo general. Otro día os enseñaré como gestionar de forma eficaz a los distintos ladrones de tiempo o cronófagos como Internet, el email, las redes sociales, el teléfono, la tv, etc.

¿Por qué es importante?

Obtenemos más rendimiento con menos esfuerzo.
Obtenemos mejores resultados, con menos fatiga y eso se traduce en mayor éxito personal y profesional y un mayor nivel de bienestar biopsicosocial.

¿Qué tenemos qué hacer?

       1. Identificar en qué invertimos o perdemos el tiempo (igual que hacemos con el dinero si queremos ahorrar)
                   - Ladrones de tiempo
                   - Interrupciones.
                   - Internet
                   - Redes Sociales
                   - TV
                   - Teléfono
        2. Trampas en el control del tiempo
                   - Perfeccionismo = procrastinación
                   - Pereza = procrastinación
                   - No saber decir NO
                   - No poner límites al trabajo

¿Cómo lo hacemos?

   Utiliza las 4 P:

          - PLANIFICAR: “Qué quiero hacer”. Definir objetivos
          - PROGRAMAR: “Cuando y cómo lo hago”
          - PRIORIZAR: “En qué orden lo hago”
          - PRACTICAR

1. PLANIFICAR las tareas. Primero lo primero. Utilizamos la matriz de eficacia para diferenciar lo importante de lo urgente.
   
                                               URGENTE                    NO URGENTE
 

IMPORTANTE                       ¡Hazlo Ya!                         ¡Agéndalo!


NO IMPORTANTE                 ¡Delégalo!                         ¡Elimínalo de tu agenda!


2. PROGRAMAR.
Asigna a cada actividad un tiempo limitado (si no establecemos un tiempo limitado para cada tarea ocuparemos todo el tiempo disponible: Ley de Parkinson.
y trabaja en unidades de tiempo operativo sin interrupciones (30 min.)
Optimiza cada minuto. Nada de interrupciones. Ley de eficacia: el tiempo que requiere una tarea crece en proporción al número de veces que la hemos interrumpido y reanudado.

3. PRIORIZAR.
Comienza siempre por lo importe
No te saltes nunca tu planificación
Trabaja en modo UNITAREA.
Acaba lo que empiezas.

4. PRACTICAR.
Para instaurar hábitos productivos hay que PRACTICAR. Hazlo todos los días.

¡¡FELICÍTATE por tus logros cada día!! ;))